Piedra Sal Mar

Este proyecto pretende reflejar la relación entre el hombre y la naturaleza a través de las modificaciones que el hombre hace en el medio para satisfacer sus necesidades. También mostrar cómo la naturaleza, con la complicidad del paso del tiempo, desdibuja estas acciones.

Cuestiones que se muestran en tres espacios geográficos diferentes: canteras en Menorca, salinas en Malta y la escollera del puerto de Barcelona. Espacios que forman parte de una cultura común, son tres manifestaciones del Mediterráneo.

El trabajo del hombre en el medio, sin otra intención que la funcional, ha ido creando una nueva realidad. Una realidad mágica, un paisaje poético, espacios para dejar volar la imaginación.

Piedra / Menorca

Podemos encontrar canteras de piedra arenisca en cualquier lugar del Mediterráneo. En las fotografías se pueden apreciar las diferencias entre la extracción manual a golpe de escoda que crea formas orgánicas y escaleras cortadas, y la extracción mecánica con sierra de disco que crea formas lineales.

Las fotos han sido realizadas, principalmente, en las canteras de S’Hostal, Santa Ponça i Sa Cetària.

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Sal / Malta

La extracción de sal es una actividad común en toda la orilla Mediterráneo y forma parte de la vida ligada al mar y la pesca. La mayoría de salinas están abandonadas y con la gran erosión que sufren van integrándose poco a poco en el paisaje.

Las fotografías han sido realizadas en las islas de Gozo y Malta en diferentes viajes.

Mar / Barcelona

La escollera del puerto de Barcelona se aprovechaba para la pesca deportiva. Los pescadores adaptaban el espacio a sus necesidades: entre el conjunto caótico de bloques de cemento vemos peldaños, escaleras y barandillas de los materiales más diversos, placas con el número de socio …

Desgraciadamente, con las reformas del puerto estos asentamientos han desaparecido.